Hola, amigos, mi nombre es Constantino y en esta oportunidad quiero compartir mi historia con el Parkinson. A la fecha de esta publicación tengo 52 años y fui diagnosticado con esta enfermedad en el año 2013 en la ciudad de ILO, Perú, a la edad de 44 años. Los síntomas, como el temblor en la mano derecha, caminar lento y mi espalda encorvada, ya los presentaba desde mucho antes, pero hasta entonces no sabía que padecía de Parkinson.

El diagnóstico

Recuerdo que cuando el médico me dio la noticia, me explicó que la enfermedad se desarrollaría y que no tenía cura, solo tratamiento con medicina sintética para una mejor calidad de vida. A esto se sumó la noticia de que la empresa donde trabajaba cerraba operaciones y solo tenía 6 meses de latencia para mi atención médica en ESSALUD seguro médico donde estaba afiliado en el Perú.

En busca de soluciones

Los años venideros fueron fatales: no tenía trabajo, seguro médico, los problemas familiares se agudizaban por el tema económico y solo mi esposa asumía los gastos familiares. Entre en una profunda crisis emocional y depresión, siempre miraba a los cerros de ILO, ya que vivía en los cantos pensaba en subirlos y caminar hasta donde pueda y quedar hay nomas de eso recién lo cuento. Pero un día, me armé de valor y comuniqué a mis hermanos sobre mi enfermedad. Ellos viven en Lima y asumieron los gastos del pasaje para que yo pueda viajar y buscar una segunda opinión médica.

Un nuevo comienzo

Es así como emprendí mi afiliación a SIS, un seguro médico para personas de escasos recursos económicos en Perú. En Lima, después de pasar por algunos consultorios médicos recomendados por pacientes con Parkinson que contacté por las redes sociales, llegué al Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas, donde obtuve una cita con un neurólogo especializado en neurodegeneración que me llevó mi tratamiento.

Descubrimiento del running y la Mucuna Pruriens

A mediados del 2018, encontré en la red social Youtube el testimonio de un joven español con Parkinson que practicaba running por recomendación de su médico. En la red social Facebook salió publicado que la Asociación Peruana de lucha contra el Parkinson organizaba un trote de 5k, decidí participar y me inscribí. A pocos días del evento, se suspendió, pero no me iba a quedar con las ganas de correr, busqué otro evento Running en Lima. Desde entonces, casi todos los domingos corro en asfalto y cerros (Trail Running). En el 2019, corrí en la 110 media maratón de Lima, y a la fecha, la máxima distancia que he corrido es de 25 km. Mi intención es participar en una maratón de 42 km.

La práctica del Trail Running me lleva a estar en constante entrenamiento complementando con ejercicios funcionales. Además, desde el año 2020, estoy consumiendo Mucuna Pruriens, una levodopa de origen natural que es un complemento a mi medicación de levodopa y pramipexol. Con la Mucuna Pruriens que consumo 11 gramos por día, ya no tengo rigidez y temblores durante el día que se presentaban antes de consumir al finalizar y al inicio de las tomas de la Levodopa y Pramipexol. La idea es bajar la dosis de la Levodopa y Pramipexol, ya que con el pasar de los años, estos medicamentos nos van subiendo de dosis a tal punto que ya no hacen efecto.

Conclusión

Así es mi historia luchando contra el Parkinson. Aprovecho esta oportunidad para invitarlos a ver mi testimonio, que está publicado en video en Facebook y Youtube Fan Page y Canal “Corriendo con Parkinson”. Si estás en una situación similar, no te rindas, hay luz al final del túnel. Con la ayuda de nuestros seres queridos y la práctica del deporte, podemos superar cualquier obstáculo.



Corriendo con parkinson